A los 16 años nos besábamos después de clase en el instituto, en el portal de mi casa, en algún bar oscuro los fines de semana...nunca salimos juntos, nunca nos dijimos "te quiero" y la vida nos llevó por distintos caminos pero curiosamente y casi por casualidad nos juntaba de vez en cuando y seguíamos besándonos y abrazándonos con una ternura antigua, enorme. A veces tú tenías pareja, otras la tenía yo pero inevitablemente, cada vez que el destino nos ponía uno frente al otro, acabábamos hechos un nudo de besos.
Así estuvimos casi 10 años. De repente te encontraba en Madrid, al año siguiente me topaba contigo en Granada... hasta que un día no nos volvimos a encontrar. Nunca tuve tu teléfono ni tu email, tampoco tú el mío...
Este fin de semana fui a ver a mis padres. Yo estaba dentro de una cafetería. No me podías ver pero yo sí. Hablabas con alguien y te observé; hacía unos 4-5 años que no te veía. Tu sonrisa es la misma, tus gestos, esa mirada un poco tímida...quizás has engordado (y quién no??). Sentí la tentación de salir y saludarte pero no lo hice. Me quedé mirando cómo te despedías de la persona con la que hablabas y subías a un coche azul.
Me quedó una sensación extraña de vacío.

Supongo que es la misma historia que me dejaste entrever una vez, hace tiempo, en un comentario. Y ahora la cuentas, también a medias, dejando también en ella esa sensación de vacío, de que no cuentas ni la mitad. Tanto mejor, lo demás que quede para tus recuerdos y nuestra imaginación. Lástima que no le saludaras. Un abrazo
Sí, la misma...La verdad es que tendría que haberle saludado. Bueno, la próxima vez!
Muchos besos!