Nos quedamos a un paso de llegar hasta nosotros mismos.

Ganaron los miedos y las apariencias. Perdimos tú y yo. Los de siempre.Lo nuestro es un tirar piedras y esconder la mano.

No se alcanzan los sueños desde el sofá del salón.

...Y pensando en la otra parte, no es más sucia la indiferencia, la apatía, más profundo el dolor que se causa con ellos, que el que se hace diciendo la pura y simple verdad?

La verdad es áspera; raspa e hiere el corazón y el amor propio. Pero al fin y al cabo supone alivio. Demuestra respeto y confianza. Sensibilidad y cariño hacia quien ya no amas.

Yo siempre he preferido a alguien que llegado el momento me diga "se acabó" antes que el engaño de tener a mi lado un cuerpo vacío, sin alma ni corazón...que no me corresponde. Acaso eso no se nota mirando a los ojos o con un beso en los labios?

El "ya no te quiero" es terrible pero, no duele más la falta de ilusión, la monotonía, el girarse sin dar un beso de buenas noches, la sensación de soledad compartida, la frialdad al hacer el amor, los silencios incómodos, la sensación de que le has perdido y que nada que hagas o digas lo puede remediar?