me embarga como siempre. Cuando llega el viernes por la tade estoy contenta porque tengo dos dÃas por delante en los que no veré a mi jefe ni atenderé el teléfono y tendré que estar horas y horas delantes de facturas e informes que odio. Pero me invade una espesa tristeza ante la idea del tiempo que se me va, que no disfruto, que dejo pasar, apática, en el sofá del salón, en pijama, con las gafas puestas y sin ver nada en concreto.
Empieza el año igual que acabó el anterior y asà se suceden las semanas y los meses sin nada que decir, con poco que hacer. Matando el tiempo y sintiéndome culpable porque la vida es tan corta...
Atascada, triste y frustrada. Igual que en 2008. Viviendo y apoyándome demasiado en los recuerdos, que a base de abrazarlos ya quizás estén deformes y les quede poco de realidad.
HacÃa tiempo que no pasaba por aqui. Tengo la impresión de que soy gris, siempro cuento lo mismo con las mismas palabras tristes.

Puede que estés un poco gris, pero no quiere decir que lo seas. Cambiar de color es cuestión de empeño, un poquito. Sé que a veces la vida parece demasiado vacÃa, pero en realidad nunca lo está. Haz cosas que te gusten, diviértete, ilusiónate, cuéntanos algo bonito. Sé feliz, guapa. Un besazo